Bajas laborales fingidas: cómo se investiga
Una baja laboral que no se corresponde con la realidad tiene un coste directo para la empresa y, además, desincentiva a quien sí está enfermo. Verificar el uso real de una baja es una actuación habitual de investigación privada en el ámbito laboral, siempre dentro del marco legal y con la protección de datos como límite.
Metodología de trabajo
- Estudio previo del expediente: tipo de baja, evolución, duración y antecedentes, para saber qué hay que comprobar y qué no aporta nada.
- Vigilancia y seguimiento en el entorno público, sin invadir domicilios ni espacios privados, documentando hábitos, desplazamientos y actividad física.
- Registro de la actividad en informes fechados, con soporte gráfico del momento y lugar en que se obtuvo.
Qué incluye el informe
El informe recoge quién, cuándo, dónde y con qué respaldo gráfico, y se redacta pensando en su uso en un procedimiento laboral: hechos concretos, orden cronológico y soporte audiovisual que pueda ratificarse.
Marco legal y límites
Te afecta la Ley 5/2014, de Seguridad Privada, y el Reglamento de Seguridad Privada: solo un detective privado habilitado puede realizar estas investigaciones, y los datos tratados quedan sujetos al RGPD y a la Ley Orgánica de Protección de Datos.
Preguntas frecuentes
¿Puede la empresa vigilar a un empleado de baja?
Sí, mediante un detective privado habilitado y con los límites de la normativa de seguridad privada y de protección de datos. Lo que no vale es la vigilancia indiscriminada ni la obtención de datos en espacios privados.
¿Vale el informe para el despido?
Un informe de detective privado se admite como prueba en el orden social, pero su valor depende del contenido: hechos concretos, fechas, lugares y soporte. Siempre conviene que lo valide tu abogado antes de usarlo.